IFA 2015: Implante de chips, una de las mayores atracciones

IFA 2015: Implante de chips, una de las mayores atracciones

Con el implante subcutáneo “NFC” (abreviatura inglesa de “comunicación de campo cercano”), del tamaño de un grano de arroz, se puede ahora presumir de ser un “cyborg”: un humano con implantes electrónicos.

El chip integrado bajo la piel, por medio de una aguja que penetra entre el pulgar y el índice, permitirá a quien lo porte, interactuar con objetos conectados; una novedad que suscita debate en el salón de la electrónica IFA de Berlín

Dangerous Things, el mayor proveedor de implantes NFC, considera que hay unos 10.000 “cíborgs” en el mundo.

Evgeni Chereshnev, uno de los voluntarios a los que se le ha implantado este chip desde hace siete meses, enumera todo lo que puede hacer con su chip: ya no necesitas tarjeta para entrar en la oficina o al gimnasio, ni código PIN para su móvil. También puedes tuitear de forma instantánea, encender las luces de su casa y ajustar su intensidad con un sencillo gesto de la mano.

Créditos:es.euronews.com

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“Todavía estamos muy alejados de Robocop, pero somos bastante mejores que el Inspector Gadget”, bromea Chereshnev, que comparte su experiencia en un blog y espera contribuir a “crear un concepto de propiedad privada para los datos”, gestionados hoy en día por Google, Apple, Yahoo y demás.

Protección de datos

De momento, esos chips no son muy sofisticados, reconoce Marco Preuss, director europeo de investigación en Kaspersky, pero pronto podrían sustituir los actuales medios de pago, las tarjetas de transporte público, los historiales médicos en caso de accidente, etc.

Esto plantea dudas sobre la confidencialidad de esos datos y la posibilidad de que sean utilizados por otra persona, en un mundo en el que “todo lo que pueda ser pirateado será pirateado”, predice el experto.

Al contrario del wifi o el bluetooth, un chip NFC sólo funciona a corto alcance, lo cual podría tranquilizar a sus usuarios. “Para acceder a mis datos, hay que saber dónde está exactamente mi chip y tocarme”, explica Chereshnev.

Pero los datos no están encriptados y, en el mejor de los casos, sólo están protegidos por una contraseña de cuatro caracteres, “sencilla de romper”, indica Preuss, que teme que se puedan robar los datos médicos de una persona mediante un ‘smartphone’ situado cerca del chip.

Los entusiastas no piensan en esas cosas.

“Debemos explorar esta tecnología antes de que los grandes grupos propongan sus propios chips“, dice Hannes Sjöblad, miembro de la red BioNyfiken, un colectivo de expertos en biotecnología.

Este sueco de 39 años se describe como cercano al transhumanismo, un movimiento filosófico que explora la idea de un “ser humano mejorado“. Lanzó el concepto de las “implant parties” en Estocolmo en octubre de 2014.

El chip integrado bajo su piel permitirá  interactuar con dispositivos conectados a corta distancia. Créditos:AFP

El chip integrado bajo su piel permitirá interactuar con dispositivos conectados a corta distancia. Créditos:AFP

El fenómeno no es nuevo: en 2004, una discoteca de Barcelona proponía a sus miembros un implante “VIP” para entrar y pagar el consumo. La experiencia tuvo poca repercusión, pero los objetos conectados son mucho más numerosos hoy, asegura Sjöblad. La mayoría de los teléfonos inteligentes tienen un chip NFC, al igual que algunas tarjetas bancarias.

Pero este avance tecnológico también plantea numerosas cuestiones éticas y “la mayoría de la gente siguen mostrándose escéptica”, observa Astrid Carolus, psicóloga de medios en la universidad de Würzburg en Alemania.

“Los políticos llevan retraso en esto. Varias empresas (…) inventan productos para los que no tenemos un marco jurídico. Es un ejemplo típico”, lamenta.

¿Qué opinas al respecto, accederías a implantarte uno de estos chips?

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