Beber leche no es tan saludable como pensábamos

Beber leche no es tan saludable como pensábamos

Hoy en día, uno de los mitos médicos que más confusión causa es el de la leche de vaca. Se cree que es uno de los alimentos más útiles para apoyar la salud ósea y mejorar la salud en general, ya que contiene altos niveles de proteínas y calcio. Sin embargo, se han realizado numerosos estudios científicos que muestran los efectos perjudiciales para la salud directamente relacionados con el consumo de leche de vaca.

Lo más sorprendente de todo, es que según estos estudios, casi no absorbemos el calcio de la leche de vaca, de hecho, su consumo aumenta la cantidad de calcio perdido de los huesos!

no beber leche

¿Quieres saber cómo sucede esto? La leche contiene proteínas animales que acidifican el pH del cuerpo, causando con ello una corrección biológica. Con el fin de neutralizar el efecto acidificante de leche, nuestros cuerpos utilizan calcio, nada menos que el calcio proveniente de nuestros huesos. Según dice Amy Lanou, directora de nutrición para el Comité de Médicos por una Medicina Responsable en Washington, DC.: “Los países con las tasas más altas de la osteoporosis son aquellos en los que la gente bebe más leche y que tienen la mayor cantidad de calcio en sus dietas. La conexión entre el consumo de calcio y la salud ósea es en realidad muy débil, y la conexión entre el consumo de productos lácteos y salud de los huesos es casi inexistente.”

A pesar de que la leche de vaca contiene tres veces más proteínas que la leche humana, se crean trastornos metabólicos que tienen efectos adversos sobre nuestros huesos. La composición de la leche materna es muy diferente la leche de vaca.

Han habido más estudios que muestran que los productos lácteos no protegen de las fracturas óseas, y que demuestran lo contrario. Incluso reportan que beber leche desde la primera infancia no protege contra futuros riesgos de fractura, por el contrario, la aumenta. JAMA Pediatric -Journal of the American Medical Association- hizo un estudio en el transcurso de 22 años, con 96.000 participantes. Su estudio encontró que:

“Mayor consumo de leche durante la infancia y la adolescencia contribuye a una masa ósea máxima y por lo tanto se espera que ayude a evitar la osteoporosis y fracturas óseas en la edad adulta. Sin embargo, el consumo de leche durante la adolescencia no se asoció con un menor riesgo de fractura de cadera en adultos mayores en nuestras cohortes. En cambio, se observó un aumento significativo de 9% en el riesgo en los hombres por cada vaso adicional de leche consumida por día durante la adolescencia”.

Pero, no solo hay que preocuparse de nuestra salud ósea con respecto a la leche de vaca. Hoy en día, a la mayoría de las vacas se le administran antibióticos y se les inyecta algún tipo de ingeniería genética hormonal para el crecimiento bovino (rBGH). Estas hormonas sintéticas se utilizan para aumentar artificialmente la producción de leche. Las personas que beben rBGH reportan un aumento en los niveles sanguíneos del factor de crecimiento insulínico 1 (IGF-1), y niveles elevados de IGF-1 están conectadas a varios tipos de cáncer. El Presidente de la Coalición para la Prevención del Cáncer, Dr. Samuel Epstein, dijo, “se espera que al beber la leche con rBGH se pueden aumentar significativamente los niveles de IGF-1 en sangre y por lo tanto aumentar el riesgo de desarrollar cáncer de mama y promover su capacidad invasora.”

No es recomendable beber leche de vaca

Aunque necesitamos calcio en nuestro organismo, la leche de vaca no es una fuente apropiada para adquirirlo. Créditos: Getty

Por otro lado, Gail Cresci, PhD, RD, una investigadora de la Clínica Cleveland y dietista, plantea que aunque existen aspectos interesantes en estos estudios, no hay una fuerte evidencia suficiente para justificar una restricción a la leche. “Si usted quiere tomar leche, recomiendo no más de un vaso al día. Además de una dieta mixta rica en calcio. Si usted es incapaz de consumir cantidades adecuadas en su dieta, considere la administración de suplementos, especialmente en los meses de invierno”.

Mientras que la leche contiene 300 mg de calcio por vaso, hay muchas otras fuentes alimenticias buenas como el queso, el yogur, los vegetales verdes como la col rizada, la soja, los higos, brócoli, naranjas, sardinas, el salmón, y muchos alimentos fortificados.

Desde mi punto de vista, mientras que haya alternativas a la leche de vaca con rBGH, como la leche orgánica y libre de antibióticos, probablemente la mejor manera parece ser evitar el consumo de leche de vaca por completo. Opciones más saludables incluyen almendras, avellanas, arroz, leche de soja o mi favorita, la de coco.

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